Alianza transnacional crimen-minería

Redacción Mundo Minero abril 25, 2016 Comentarios desactivados en Alianza transnacional crimen-minería

Pese a las acciones de las autoridades, es evidente una alianza muy rentable y que cada día se hace más difícil de acabar.

De acuerdo con datos oficiales, las autoridades han capturado en tres meses a 790 hombres de la banda del Clan Usuga y se ha incautado US$125 millones, casi 400.000 millones de pesos. Aunque el dato no es confirmado, es común escuchar que esa organización criminal tiene en sus filas a 6.000 hombres.

Con esos registros, se explica el por qué de la capacidad de la banda para realizar un “paro armado” que paralizó las actividades comerciales, públicas, de transporte y académicas, en alrededor de 60 municipios de cinco departamentos del norte del país, de los cuales el 60% es de Antioquia. Durante la jornada, cinco policías fueron asesinados, se incendiaron 10 vehículos, se bloquearon una decena de vías y hubo varios ataques a las pocas empresas de transporte que operaron.

En Antioquia se suspendieron actividades en municipios como Apartadó, Arboletes, Armenia, Briceño, Cáceres, Cañasgordas, Carepa, Chigorodó, El Bagre, Giraldo, Medellín, Mutatá, Riosucio, Segovia, Sopetrán, Tarazá, Turbo, Uramita y Valdivia.

En Chocó se paralizó todo el litoral del río San Juan; en Córdoba se afectaron Ayapel, Buenavista, Canalete, Los Córdobas, Lorica, Montería, Moñitos, Pueblo Nuevo, Puerto Libertador, San José de Uré, Valencia, Tierralta y Valencia y en Sucre Colosó, Coveñas, El Roble, los Palmitos, San Onofre, San Benito Abab, Sampués y Sincelejo, entre otros.

¿Y de dónde proceden los cuantiosos recursos de esa organización? Su principal fuente nace del narcotráfico, la extorsión y el secuestro y actividades que controla como el mototaxismo y buena parte de las empresas de transporte de carga y pasajeros.

Dentro de su operación ilegal, es cada vez más evidente la explotación minera como instrumento para lavar el dinero del narcotráfico y acrecentar sus utilidades. Desde hace tiempo, las empresas mineras legales han denunciado que esa activudad criminal utiliza el oro de las minas ilegales para legalizar dinero. Solo el clan Usuga se estima obtiene 10.000 millones de pesos al mes en utilidades por ese concepto.

La actividad minera en poder de los grupos delincuenciales se ha extendido en toda la zona productora de Antioquia, Chocó, Córdoba y Bolívar, Valle del Cauca y Cauca, y pese al esfuerzo de las autoridades, su control es mínimo.

En Chocó, el 90% de la explotación de oro es ilegal.

Un problema muy grande

Un documento de Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional, que se conoció recientemente, concluye que cada día es más evidente y estrecha la relación entre crimen organizado y la minería ilegal en varios países de América Latina.

Sin duda, que los altos precios relativos del oro en el mercado internacional, los mecanismos “expeditos” para evadir las obligaciones tributarias con el Estado respectivo, la informalidad y difíciles condiciones de la población, factores sumados a la caída de la rentabilidad del tráfico de drogas, hace que esa integración sea no solo racional sino muy rentable.

El traslado de trabajadores raspachines de coca a la minería ilegal, actividad que tiene menor riesgo legal y una buena rentabilidad, en términos de supervivencia, se ha intensificado en los últimos años.

Hay una conjunción entre población pobre y minería ilegal que es aprovechada por las bandas criminales. Por ejemplo, la gente de Angelópolis, en Antioquia, vive en un 90% de la minería, por lo que quiere impedir el cierre de 20 minas informales alegando no tener otra opción de vida. Son 380 los mineros que se declaran afectados.

Evidentemente, no toda la actividad minera ilegal se puede calificar de criminal. De acuerdo con datos de la Universidad Externado de Colombia y Unimic, avalados por la Asociación Colombiana de Minería, entre 233 y 300 municipios del país hay presencia de ste tipo de actividad por fuera de los cauces legales.

Según el estudio de Global, el cambio de estrategia por parte de los grupos de traficantes de drogas tiene tanto éxito que en países como Perú y Colombia el valor de las exportaciones de oro ilegales supera el de las exportaciones de cocaína.

Las cifras de exportaciones de Colombia a febrero de este año cayeron alrededor de 30% y tanto las de petróleo, como las industriales y agropecuarios siguen en picada, mientras que las de oro se cuentan entre las pocas que aumentan, lo cual ratifica esa idea. Muchos traficantes logran “lavar” dinero por esta vía.

“Los Urabeños”, heredado por los Usuga son el principal grupo del crimen organizado en Colombia  que, según la Fiscalía, promueven 2.500 bandas en Colombia.

De esas, hay cuatro con influencia en varios departamentos a la vez (Tipo A) y las otras tres son la “Disidencia del Epl”, “Libertadores del Vichada” y “Bloque Meta”.

Estos grupos absorbieron residuos de antiguas estructuras de narcotraficantes, guerrilleras y paramilitares, usando las rutas y el mercado negro, así como la mano de obra criminal. Se financian de las drogas, la minería, el contrabando, la extorsión, el hurto y el lavado de activos.

El informe en cuestión estima que cerca del 30% del oro extraído en Perú y Bolivia, el 75% en Ecuador, 80% en Colombia y el 90% del oro venezolano procede de la minería ilegal.

El estudio de Global se documentó entre febrero y diciembre de 2015 y se centró en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, México, Nicaragua, Perú y Venezuela.

Otra conclusión es que la minería ilegal del oro «facilita el lavado de dinero y la corrupción, fuerza y desplaza poblaciones locales, acelera la destrucción del medio ambiente y crea situaciones de explotación laboral, el tráfico de mano de obra, y el tráfico sexual”.

La actividad de la minería ilegal no se reduce al oro y los diamantes, sino que cada día tiene más peso el coltán, llamado «oro azul», cuyos precios en el mercado internacional superan a los del oro. El coltán es el mineral de “moda” en las industrias electrónica y la de armas.

Fuera de la República del Congo que dispone las mayores reservas probadas, Venezuela y China son de las mayores potencias. En el caso de Venezuela solo se sabe que el Ministerio para las Industrias Básicas y Minería estima que los recursos ascienden a los US$100 mil millones. Los yacimientos están en el norte del estado Amazonas y al sureste de Bolívar.

Y las Farc…ahí

Las denuncias sobre la destrucción ambiental de la minería son constantes, pero no es fácil comprobarlo ni las autoridades tienen pruebas contundentes. Además, el silencio es norma de compoirtamiento de las comunidades dispersas.

Lo que sí es cierto es que cuadrillas de mineros brasileños, colombianos y venezolanos se dedican clandestinamente a buscar oro, diamantes y coltán que sacan del país con ayuda de la guerrilla de las Farc.

ONGs de derechos indígenas, como Survival International, estiman que unos 4.000 mineros ilegales actúan en la zona de frontera, protegidos por combatientes de las Farc que se camuflabn del lado venezolano.

Usan técnicas modernas y maquinaria costosa para desviar cauces de fuentes de agua, deforestar y destruir la selva, causando un gran daño a una de las zonas más ricas en biodiversidad del mundo.

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