Brújula Minera: Aporte e imagen para revisar

Redacción Mundo Minero enero 2, 2015 Comentarios desactivados en Brújula Minera: Aporte e imagen para revisar

En los municipios mineros se ha generado un ambiente y una imagen   desfavorable para la actividad y las empresas del sector.

El consenso parece general: la minería es positiva para el país, al menos así lo registra la mayoría de quienes habitan en 70 municipios del país. Lea acá la edición completa de la Brújula Minera.

Pero hay una paradoja que merece una evaluación especial y más profunda: esa idea de beneficio para el país se da más entre la población en general que entre los municipios mineros, que se supone son los más beneficiados de la explotación minera, al menos en términos económicos. GRAFICO_011

Para el 66% de la población en general, la respuesta es positiva cuando se pregunta “¿Usted considera la minería como positiva para el país?, en tanto que entre los municipios mineros la aprobación es de 61%.

En el caso de metales y piedras preciosas, la contundencia de la población en general acerca del impacto positivo de la minería es muy diciente: el 63% lo considera así, lo cual demuestra la relativa importancia que ha adquirido esta actividad, pero esa proporción está muy por debajo de lo que pasa con el carbón térmico, al registrar el 84% de positivismo, contra solo un 15% de considerarlo negativo para el país.

En el caso del carbón metalúrgico que se concentra en zonas del interior del país y en particular en pequeña minería, la proporción de calificación positiva es del 70%, contra un 29% que lo considera negativo.

Cuando se trata de materiales de la construcción, la aceptación baja sustancialmente: solo el 53% los considera positivo en tanto que no está lejos del 44% con un negativo. Se debe tener en cuenta que aquí se trata de explotación de canteras en donde el impacto ambiental parece claro y, según los entendidos, el control de las agencias del estado parece menos claro y efectivo.

La calificación por regiones acerca del impacto positivo de la minería si se ajusta a la relación directa entre zonas productoras y bienestar que implica la explotación.

GRAFICO_010Por ejemplo, en el Cesar y La Guajira, departamentos con la mayor producción de carbón, la imagen de la minería es de lejos muy positiva: 87%. En general en la Costa Caribe esa ponderación es en promedio en 74%, eso es, tres de cada cuatro opiniones son positivas. En Córdoba es del 74%.

El promedio nacional de aceptación del impacto positivo de la minería es del 65%, el mismo nivel de la capital del país. Las demás regiones están por debajo de ese promedio: eje cafetero 64%, centro del país 61%, Pacífico 60%, Llanos 53%, Tolima y Huila 49% y el nivel más bajo lo registran los Santanderes con el 45%.

En el Eje Cafetero se incluye Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío; en Caribe, Atlántico, Magdalena y Sucre; en Córdoba se incluye a Bolívar, Centro se cuenta a Cundinamarca y Boyacá; Llanos es Meta y Casanare.

Las dos zonas de obligada referencia por el impacto minero son el Pacífico y Tolima.

En el primer caso, los cuatro departamentos que la conforman tienen influencia minera: Chocó, Valle, Cauca y Nariño, pero en todos ellos la minería ilegal tiene una importancia alta. En particular en Chocó, la explotación de oro en casi su totalidad se hace por los cauces no institucionales y sin licencia ambiental y en el Cauca, la participación de grupos ilegales también es evidente.

En Tolima, departamento tradicionalmente minero pero por la vía artesanal, la expectativa de la explotación de La Colosa, en Cajamarca, por parte de la multinacional Anglogold Ashanti, ha generado una gran controversia, en particular por la oposición de grupos ambientalistas radicales y el apoyo de las autoridades regionales, en particular del gobernador Luis Carlos Delgado Peñón. En ese departamento la consideración de que la actividad es positiva para el país es de solo el 49%.

GRAFICO_012Las sorpresas son mayores cuando se pregunta si ¿Usted considera la minería positiva para su municipio?, pregunta ligada a la idea local de la explotación de los minerales.

Las opiniones están divididas igualitariamente en los municipios mineros: 49% la considera positiva y un porcentaje similar lo cree negativamente. Entre la población en general de los municipios la proporción favorece al negativo con un 51% contra un 47% del positivo.

De nuevo la relación es favorable mayoritariamente cuando se considera la actividad de metales y piedras preciosas con un 59% frente a un 40% y en el caso del carbón térmico esa ponderación resulta favorable en un 78% contra un 20% negativa. La relación se voltea cuando se habla de materiales de la construcción: 67% con un negativo y 31% con un positivo.

En el caso del carbón metalúrgico, la calificación es similar al del carbón térmico: 67% positivo y 32% negativo en términos de consideración del aporte.

Por regiones, la tendencia se mantiene aunque a nivel municipal hay un ambiente más crítico. El promedio nacional es de 47% y Bogotá está por debajo de ese promedio con 44%, al igual que el Centro del país (44%), Tolima y Huila (34%), Llanos (31%) y Santanderes (29%).

De nuevo, los departamentos de Cesar y La Guajira está con la ponderación más alta (78%), seguidos por Córdoba (64%), Eje Cafetero (63%) Caribe (53%) y Pacífico (52%).

De nuevo, la evaluación debe llevar a profundizaciones mayores. No es claro por qué hay un ambiente tan crítico en los municipios mineros acerca del aporte de la minería al desarrollo económico y social de la minería en el país. El asunto debe ser estudiado con mayor detenimiento. GRAFICO_013

Cuando se evalúa la opinión de la población, minero o no, cerca de las empresas mineras, el asunto no muestra señales de cambio.

La imagen positiva de las empresas mineras en los municipios en los que tienen asiento deja mucho que desear. Solo el 46% tiene una imagen positiva frente a un 52% con imagen negativa. La relación se mantiene en un balance negativo entre la población en general.

En el caso de las empresas vinculadas a metales y piedras preciosas, la opinión se divide 49 y 49%. En el caso del carbón térmico y metalúrgico, la opinión es favorable mayoritariamente 62 y 60% respectivamente.

De nuevo en el caso de materiales de la construcción, la imagen negativa de la actividad se extiende a las empresas que desarrollan la actividad. La imagen negativa de las compañías asciende a un 61% y solo un 37% tiene una percepción positiva.

Una de las conclusiones de la evaluación general del impacto positivo o negativo de la actividad minera es la consistencia sobre la poca aceptación que tienen tanto la actividad como las empresas dedicadas a la explotación de materiales de la construcción, imagen mucho más negativa que la registrada por las que se dedican a la explotación directa de minerales.

GRAFICO_014Por regiones, se mantienen las tendencias, aunque se profundizan en algunos casos. El promedio general de aceptación es de 42% con un 38% para la capital del país. La Guajira y Cesar están en el nivel más alto de aceptación con el 70% y el más bajo está en Tolima-Huila con el 32%. Por debajo del promedio están Santanderes, Llanos y Pacífico y por encima se encuentran Centro, Caribe, Eje Cafetero y Córdoba.

El reto es el medioambiente

Aunque no se pueda desconocer su impacto, la campaña en este sentido la están ganando los radicales ambientalistas.

¿Qué pasa si en un municipio minero, desaparece la actividad? GRAFICO_015

La pregunta se hizo en los municipios mineros y en los que no se dedican a esa actividad. Las respuestas no fueron muy distintas, aunque se nota un contraste al consultarse sobre la importancia que le dan a la actividad.

La calidad de vida en los municipios si las empresas mineras dejaran de operar sería peor para un 40% de los habitantes de los municipios mineros y 31% para quienes no viven en esas zonas. Un 30% considera que las cosas seguirían igual.

Por regiones, de nuevo en las zonas productoras de carbón –Cesar y La Guajira- la gente evidencia que desmejoraría su condición si se fueran las mineras, en tanto que en el otro extremo, los tolimenses piensan que no pasará nada, pues solo un 20% considera que bajaría su nivel de vida.

En Bogotá cree un 28% que la situación desmejoraría, en el Llano un 20%, Santanderes un 30%, Centro un 35%. El promedio nacional es de 32% y están por encima Caribe (55%), Córdoba (55%), Eje cafetero y Pacífico (46%).

En lo que si no cabe duda alguna es en el impacto que sobre el medioambiente produce la minería. De lejos es la actividad más dañina en el tema con el 70% en los municipios mineros, en tanto que baja entre la población general a un 57%. Solo le sigue en impacto la industria con un 9 y 11% respectivamente. Las demás actividades no alcanzan datos significativos: ni la construcción, el turismo, la ganadería, el café, la banca y otros.

GRAFICO_016Se puede concluir que la campaña negativa contra la minería en términos de su impacto en el medioambiente ha producido sus réditos en la opinión pública tanto establecida en las zonas mineras como entre el público en general. Es una batalla que están perdiendo las empresas mineras.

Por más beneficios económicos que se obtengan, no se desconoce el impacto medioambiental, incluso en las zonas productoras como Cesar o La Guajira, en donde para el 84% de los encuestados se nota esa apreciación. En Santanderes es del 80%, Caribe 79% y Pacífico el 78%. En donde menos se da el impacto es en la región de los Llanos con 24%, donde la actividad petrolera predomina y la gente hace bien la distinción.

En el promedio nacional, para el 59% de los consultados la minería es el sector que más afecta el medioambiente, seguido por el petróleo con el 23%, la industria con el 10% y la construcción con el 2%. Solo en el centro del país, la industria tiene alguna significancia con el 14%.

En concordancia, este es el problema principal de la minería en Colombia con un promedio del 46%, seguido bastante abajo por la minería ilegal con el 9% y los accidentes laborales con la misma proporción.

Paradójicamente, en el Tolima es donde se pondera más bajo el medioambiente, pese a que es una de las regiones donde hay mayor radicalización.

El 2014 fue un año caracterizado por las protestas sociales en distintos frentes, que el gobierno enfrentó de distinta forma, pero en particular en el sector agropecuario la inconformidad de los productores alcanzó dimensiones muy grandes. Finalmente, en los distintos sectores, se entregaron recursos públicos con la idea de mejorar las condiciones de vida de los labriegos.

La minería no fue ajena a la situación. En particular paros de trabajadores en las dos empresas carboneras más importantes paralizaron por algunas semanas la producción, afectando no solo a las compañías, sino a las comunidades y regiones que reciben recursos por regalías. GRAFICO_017

Con el apoyo de grupos ambientalistas radicales, la minería sintió el impacto de la inconformidad. En particular, en los departamentos del Tolima y Santander se sintió con mayor fuerza.

En el primero, el epicentro se dio en el área de influencia del proyecto La Colosa, que tiene la transnacional Anglogold Ashanti, pero cuya explotación todavía no está cerca, pues se estima que solo hasta el 2018 deberá entregar el estudio de impacto ambiental, condición primera para iniciar en forma la exploración. Hoy, la empresa solo realiza tareas y estudios previos. Sin embargo, grupos ambientalistas radicales culpan a la empresa de distintos problemas en la zona como si ya estuviera en la etapa de explotación.

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En el caso de Santander, la definición de áreas explotables por parte del Ministerio del Medio Ambiente también ha generado una gran controversia, en particular por tratarse de una zona de páramo. Aunque sigue la discusión, parece evidente que no es posible que en una zona protegida se adelante un proyecto.

Un elemento adicional ha impactado a la minería. Tiene que ver con la poca acción del Estado contra la minería ilegal que se ha extendido por distintas regiones del país y cuyos efectos sociales son devastadores, pues propaga la violencia, estimula la economía ilegal y financia organizaciones al margen de la ley.

En la región de Antioquia y Chocó, Cauca y Nariño y Norte de Santander, la explotación ilegal ha causado varios accidentes, en los que han muerto trabajadores y pequeños mineros que derivan su subsistencia de la actividad.

El gobierno nacional, a través de la Agencia Nacional Minera, ha iniciado un programa de formalización y apoyo a los pequeños mineros, que dada la magnitud del problema, tienen un alcance limitado, al menos en esta primera etapa.GRAFICO_019

FICHA TÉCNICA

Encuesta población general y ciudadanía municipios mineros

PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA REALIZÓ: Centro Nacional de Consultoría S.A.

PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA ENCOMENDÓ: Estudio Sindicado del Centro Nacional de Consultoría con Jaime Arteaga &Asociados y Revista Mundo Minero.

FUENTE DE FINANCIACIÓN: Privada.

UNIVERSO EN ESTUDIO: Mujeres y hombres de 18 años o más residentes en la cabecera de 1.098 municipios de Colombia.

TIPO DE INVESTIGACIÓN: Muestral.

DISEÑO DE MUESTREO: Probabilístico estratificado en dos etapas con selección de encuestados por Muestreo Aleatorio Simple.

 TAMAÑO DE MUESTRA: 3.000 encuestas en 70 municipios de Colombia.

 MARGEN DE ERROR: 1.8% con 95% de confianza.

 TEMAS A LOS QUE SE REFIERE: Percepción sobre la minería en Colombia.

 PREGUNTAS QUE SE FORMULARON: 21 preguntas.

PERIODO TRABAJO DE CAMPO: 02 a 18 de Febrero de 2014.

TÉCNICA DE RECOLECCIÓN: Encuesta telefónica en hogares.

Nota: El Centro Nacional de Consultoría se encuentra inscrito en el Registro de Encuestadores del Consejo Nacional Electoral

 

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