La ironía y descaro guajiros

Redacción Mundo Minero diciembre 4, 2016 Comentarios desactivados en La ironía y descaro guajiros

El departamento de La Guajira fue creado como tal hace 52 años y el drama social alcanza unas dimensiones de no creer, cuyo emblema central, por lo más difundido, es la escalofriante muerte de los niños por desnutrición. Sin embargo, el asunto es peor: ninguno de sus 15 municipios tiene agua potable permanente, la región y su capital están en los tres primeros puestos en pobreza e indigencia, con más del 50 por ciento de su población en ese estado, registra los más altos índices de desnutrición infantil, la cobertura educativa es de las más bajas frente al resto de departamentos, la agricultura es para la mera subsistencia y campea la corrupción y despilfarro de los recursos públicos. Se disputa el primer puesto con Chocó, primer productor de oro en el país, pero ilegal en casi su totalidad.

¿El problema de la pobreza en La Guajira es de plata como pareciera lógico pensarlo? La respuesta contundente es no. En los últimos 15 años ha recibido por cuenta de transferencias 5 billones de pesos para educación, salud, agua potable y otros sectores y por regalías en los últimos 25 años le han entrado más de 3,5 billones. En el presupuesto de regalías para estos dos años que acaba de aprobar el Congreso solo es superado por Meta, Antioquia y Córdoba y recibirá tres veces más de lo que le asignan a Bogotá.

Los recursos que recibe ese departamento tienen un solo nombre: el proyecto de Cerrejón, la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, pero que solo ocupa el 0,6 por ciento del territorio, empresa que entrega al Gobierno Nacional los recursos establecidos en la ley, pero que no tiene nada que ver en su administración, por lo cual nadie puede culpar a la compañía de lo que pasa. La firma le ha pagado al estado colombiano la no despreciable suma de 12 billones de pesos por ambos conceptos en las tres décadas de operación.

Pero no es solo impuestos y regalías lo que Cerrejón le entrega a La Guajira. De los 12.000 empleos (entre trabajadores y contratistas), el 65 por ciento son de la zona y las compras a proveedores de la región no son nada despreciables. En el último lustro ha gastado 105.000 millones de pesos en programas sociales y la ONG de la empresa ha asignado otros 75.000 millones de pesos. El Hotel Waya, la planta de reciclaje de llantas y el museo DesQbre son ejemplos concretos de proyectos productivos que buscan sembrar la riqueza del carbón.

¿Cuántas zonas del país quisieran tener ese privilegio? Sin duda que muchas, pero no las ha bendecido la naturaleza en los mismos términos. Las reservas del mineral pueden alcanzar sin problema para más de cien años, por lo que seguramente los políticos y dirigentes de ese departamento no les preocupa. ¡Claro, eso pensaba Venezuela!

Lo que sí no se puede seguir diciendo es que la responsabilidad de esta calamidad la tiene Cerrejón. Es cinismo y descaro.

SILVERIO GÓMEZ CARMONA

Director | Editor

silgom2012@hotmail.com

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