México, toda una tradición minera

Redacción Mundo Minero abril 19, 2016 Comentarios desactivados en México, toda una tradición minera

Es uno de los diez mayores productores globales en 18 productos según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Sin embargo, la extracción en este país enfrenta problemas.

 

A diferencia de la Inca, las civilizaciones Maya y Azteca no conocieron las técnicas para el manejo fabril de los minerales y la metalurgia solo apareció en México con la llegada de los conquistadores españoles. La explotación de minas de estaño, plata y cobre a partir de 1524 fue el punto de partida de una historia que, luego de más de 500 años, ha convertido a la industria minera en uno de los bastiones de la economía de esta nación norteamericana.

La actividad minera representa cerca del 1,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este aporte se fundamenta, principalmente, en la capacidad extractiva en su territorio, la misma que pone a este país como un jugador internacional y el segundo  protagonista de este sector en América Latina y el Caribe solo por detrás de Brasil.

Sin embargo, en volumen de producción es primero en el subcontinente, así lo confirma el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS en inglés). Según este organismo, México es uno de los diez primeros productores globales en 19 minerales, siendo la plata su principal baza al ser líder mundial en su extracción. En el 2014 extrajo 4.700 toneladas, equivalente al 18,0 por ciento de la produccion mundial. Sus reservas alcanzan 37.000 toneladas.

Según USGS, la nación azteca, además de la mencionada, aparece diez veces más en el top-5 productivo orbital en igual número de minerales: es segundo en bismuto y fluoritas, tercero en estroncio, wollastonita y ceniza de soda, cuarto en cadmio y bentonita, quinto en zinc, molibdeno y baritina. Asimismo es el séptimo extractor en arena y grava industrial, sal y diatomita, octavo en grafito, noveno en yeso y décimo en cobre.

En cuanto al comercio exterior, en el último siglo la diversificación industrial del país le ha restado protagonismo a la minería, la misma que, gracias a la plata, entre finales del siglo dieciséis hasta 1870 llegó a ser responsable del 70 por ciento de las exportaciones del país. Sin embargo, uno de sus productos todavía aparece entre los diez rubros más vendidos en el exterior.

Entre 2012 y 2014, según UN Comtrade, la partida arancelaria 7108 que corresponde al oro (incluido el oro platinado) en bruto, semilabrado se erigió en abanderada de este sector en las exportaciones mexicanas. En el último año de referencia, este producto le generó divisas al país por un monto de 4.691,4 millones de dólares.

La mala hora

Pese a una trayectoria histórica de éxito, en los últimos dos años la actividad minera mexicana ha registrado altibajos. Según Inegi, en este período la producción ha presentado números negativos en nueve ocasiones. En el más reciente informe, correspondiente a enero del presente año, este rubro tuvo una caída del 2,4 por ciento, siendo la más pronunciada en 24 meses.

También marcó en negativo en enero, abril y agosto del 2014 y en marzo, abril, mayo, junio y diciembre del 2015. En contraste, en los restantes meses se presentó variación positiva en la producción, siendo la más altas las presentadas en noviembre del 2014 con 9 por ciento y en septiembre del año anterior con 8,1 por ciento.

Según la Cámara Minera de México (Camimex), las principales causas de este comportamiento sectorial son la retracción del precio de los minerales en los mercados internacionales y las medidas fiscales expedidas a mediados del 2014. La más destacada fue la eliminación de la deducción de gastos de explotación. Esta decisión ha afectado principalmente los intereses de las empresas productoras.

Con una tradición que cumple más de medio milenio, México es un jugador internacional de la industria minera. Sin embargo, al igual que los demás productores, la depreciación del precio en el mundo le ha afectado sus ingresos y su capacidad extractora se ha visto mermada. En medio de este panorama, el gremio nacional es optimista en vaticinar que habrá un cambio de panorama a partir del segundo semestre del presente año.

Dos hitos manitos

La minería mexicana ha ofrecido dos hitos a esta industria relacionados con tener en un momento histórico la zona productora de mayor tamaño del planeta en dos productos: plata y sal.

Durante la Colonia, la mina La Valenciana, ubicada en el estado de Guanajuato, se convirtió en la primera productora mundial de plata del orbe. Entre 1760 y 1761 fue explotada a su máxima capacidad y, según referencias históricas, producía más que todo el Virreinato del Perú, en la actualidad el tercer jugador global.

Además, según cálculos geológicos, se cree que durante 250 años esta zona, descubierta en 1548, fue responsable del 30 por ciento de la producción mundial de este mineral.

Entre tanto, en 1954 se inauguró la mina de Sal de Guerrero Negro, situada en el estado de Baja California Sur. Desde ese momento a la fecha ha tenido el rótulo de ser la salinera de mayor tamaño del planeta.

Hoy cuenta con un área explotable de 33.000 hectáreas y en su complejo cuenta con una terminal marítima.

 

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