MTC, regresa esperanza a industria verde

Redacción Mundo Minero octubre 21, 2015 Comentarios desactivados en MTC, regresa esperanza a industria verde

Por: Mario Blanco

Especial para Mundo Minero

Antes de los problemas de salud que lo llevaron a la muerte, Víctor Carranza vendió la totalidad de los derechos sobre los contratos de concesión de esmeraldas, aunque las minas, como las de otros minerales siguen siendo propiedad del Estado.

E de esperanza. E de esmeralda. Ambas simbolizadas por el verde vivo, como el de las montañas del occidente de Boyacá de donde provienen las más hermosas y preciadas del mundo. Parecería obvio, pero no es sino desde antes del 2009 que esta esperanza ha vuelto a reverdecer. Esta industria ha vivido desde entonces en cabeza de esta subsidiaria colombiana de una gran empresa norteamericana, una inadvertida transformación que le ha cambiado la cara por completo al otrora azaroso y siempre millonario negocio de las esmeraldas.

Tenía que ser un jugador sin ningún lastre, sin conexión con el pasado, confiable y totalmente profesional, que no despertara suspicacias ni desconfianzas, el llamado a tallar la nueva imagen de la industria de las esmeraldas colombianas y a contribuir a borrar poco a poco las vetas rojas de sangre y violencia que salpicaron por años nuestras gemas. Y ese jugador fue Minería Texas Colombia (MTC) que, como pionero, a la vez creyó en Colombia, particularmente en Boyacá, y le apostó a riesgo propio, en un momento de fragilidad del negocio, a rescatar y catapultar esta industria, pues de por si habían caído dramáticamente sus guarismos de exportaciones.

Todo ello ha ido quedando atrás. MTC modernizó y legalizó por completo en los últimos cinco años la explotación y operación de la mina insignia de las esmeraldas colombianas, Puerto Arturo en cercanías de Muzo (Boyacá) haciendo todo dentro del marco de la ley colombiana y, en especial, de la laboral en un territorio como el lejano oeste donde las palabra sueldo, prestaciones, beneficios no existían. La industria se desarrollaba en condiciones precarias y empíricas y a veces hasta infrahumanas, tanto en su operación y técnica como en su estructura de salubridad, seguridad, social y humana.

Protagonistas de la transformación

Lo que más sorprende es que esta revolución silenciosa haya sido protagonizada por los actores más inesperados e impensados. Por un lado, el mítico zar de las esmeraldas Víctor Carranza, quien cuatro años antes de su muerte (2013) buscaba la forma de preservar su legado, pero de quien jamás se pensó que hubiera podido dar un paso al costado del negocio que forjó desde niño y, por el otro, un norteamericano con alma de colombiano pues tiene raíces y vínculos sentimentales, familiares y de trabajo con Colombia desde los años 80. Charles Burgess, fundador y Presidente de MTC desde sus inicios, jamás pensó que el hecho de casarse con colombiana, premonitoriamente de y en la misma Boyacá, y de recibir la bendición del obispo de Chiquinquirá, Álvaro Jarro Tobos, quien lideró la ‘Paz Verde’, a la postre le haría cambiar su cómoda vida de diplomático y jubilado del departamento de Estado por la de alto ejecutivo de la compañía que abriría el camino hacia una industria legal, moderna y tecnificada, pero en medio de toda su leyenda y problemática proverbial.

Fue a este americano sin ningún récord en la industria, y no a ningún colombiano ni de su familia ni de otras de la industria, en quien recayó la obra de empezar el cambio. Entre Burgess y don Victor Carranza se fue desarrollando una creciente confianza que permitió a Carranza dar su visto bueno a una colaboración en la minería. Además de su trabajo en ‘llave’, desarrollaron una buena amistad al punto que Carranza le dio la exclusividad de los derechos de su biografía póstuma, aún no escrita. Se conocieron a través del obispo Jarro que ofició su matrimonio y quien junto con el liderazgo de Carranza propició la paz de las familias esmeralderas del occidente de Boyacá hace 25 años. MTC acaba justamente de ser condecorada por el Comité de Pacificación del Occidente de Boyacá, creado para tal efecto, con la orden Cacique Itoco por su contribución e inversión social y su labor de RSE a la consolidación de la paz en la región. Burgess personalmente acaba de ser también condecorado por la Policia Nacional por su aporte al mejoramiento de la seguridad en el Occidente de Boyacá y por ende a la paz de la zona.

De la casualidad a la causa…

En 2007, después de conocerse, Carranza le pidió a Burgess hacer contactos con sus conocidos en Estados Unidos que pudieran estar interesados en el negocio de las esmeraldas. Fue así como este interesó al grupo multinacional de inversiones que le pidió llegar a un acuerdo con Carranza como en efecto lo hicieron. Acordaron inicialmente que MTC operaría la mina de Puerto Arturo, la más productiva y de mejor calidad del mundo, Carranza se retiraría por completo de la operación y recibiría a cambio una participación de la producción. En desarrollo de ese acuerdo, MTC invirtió una gruesa suma en la tecnificación de la mina, se formalizó el empleo de 700 empleados entre mineros y otros, que hoy reciben al menos dos salarios mínimos legales de sueldo mensual más beneficios extralegales como seguros de salud y vida.

Antes de su enfermedad y después de comprobar el éxito del acuerdo, Carranza vendió en su totalidad a TEXMA, el grupo inversor internacional, la totalidad de los derechos sobre los contratos de concesión por lo que el grupo de compañías Muzo ya no solo opera sino que es dueño de los derechos a las concesiones. Las minas, como las de otros metales y pozos petroleros de Colombia, siguen siendo propiedad del Estado.

Inversión técnica y social, fuerzas paralelas

En paralelo con la inversión técnica —hoy se adelanta una rampa en caracol de casi 4 kms que descenderá a casi 500 mts bajo tierra para llegar de forma segura a zonas no exploradas de la mina— MTC ha desplegado una enorme inversión social. Diariamente en su casino se sirve un almuerzo de calidad a cerca de 250 adultos mayores, MTC promueve y financia microempresas que prestan diferentes servicios a la mina, emprendió un programa de becas de estudio para hijos de los mineros y constituyó Cacao Furatena, empresa que hasta ahora ha dado apoyo técnico a los cultivadores de cacao en la zona y les mantiene una bodega de acopio en Chiquinquirá. MTC es el segundo empleador privado más grande del departamento de Boyacá. Y entre la mina y Bogotá MTC y su compañía hermana, Colombiano Texas Transformadora, CTT, la cual recibe de la mina las piedras y las pule y talla para ser enviadas al exterior ya procesadas, emplea casi 100 profesionales de variados ramos lo cual jamás se vio en las anteriores etapas de esta industria.

Burgess dice que como colombiano-americano o americano-colombiano se siente muy orgulloso a pesar de la complejidad de una operación con tantas connotaciones, de haber abierto el camino para hacer esta una industria más profesional, moderna y transparente y afirma que todo ello se debe al trabajo realizado en este lustro por MTC y su equipo como solitario, pero digno pionero.

Por todo esto, afirma, MTC es la compañía que en tan solo cinco años le cambio la cara a la industria de las esmeraldas en Colombia y estamos muy orgullosos de ello. Su lema: De la mina al mercado es ya una realidad.

Las compañías del Grupo Muzo

MTC

Minería Texas Colombia es el brazo operativo y técnico que se encarga de operar y explotar la mina de Puerto Arturo con estándares internacionales de calidad, seguridad industrial y de protección al medioambiente, para lo cual emplea más de 500 mineros que operan 7×24 en dos turnos. Carlos Contreras, ingeniero mexicano de larga experiencia, es el Director Técnico de la Mina y Manuel Castellanos, el gerente de MTC.

CTT

Colombiano Texas Transformadora (CTT) es la empresa que recibe la producción de parte de Minería Texas Colombia (MTC) y responsable de la talla de las esmeraldas para ser enviadas al exterior. La emresa está a cargo de Lucía Corredor, quien dirige un equipo profesional de artistas talladores en un taller dotado de la más alta tecnología para este efecto en la Zona Franca de Bogotá.

 

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