La revaluación no es una enfermedad

silveriogomez marzo 1, 2012 Comentarios desactivados en La revaluación no es una enfermedad

Silverio Gómez Carmona

Director

En los primeros 45 días del año, el peso colombiano se ha apreciado un poco más del 7%, en términos sencillos expresado en que la cotización al cierre del 2011 fue de $1.942 y a mediados de febrero estaba por debajo de los $1.800. Una tendencia general de las monedas de otros países, como Brasil, Chile, Perú y Argentina.

Como es ya tradición, el primer reclamo lo ha hecho, con razón, el gremio exportador, en el entendido de que la apreciación de la moneda es un factor, no necesariamente el único, que les hace perder competitividad, pero que en sentido estricto podría compensarse a través de otros mecanismos.

La junta directiva del Banco Central, de la que forma parte el Ministro de Hacienda, ha optado por incrementar la tasa de interés, lo cual para algunos puede aparecer como un exceso de ortodoxia, en tanto que para muchos economistas estudiosos, el Banco sube su tasa de interés para encarecer el crédito y elevar la percepción de riesgo, con lo que busca así que disminuya el nivel de crédito disponible y desacelerar el interés de empresas y personas por aumentar su demanda de crédito o atenuar la confianza que tienen para endeudarse.

Un dato lo reafirma: el crecimiento del consumo de los hogares en el tercer trimestre del año pasado fue el segundo más alto entre finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI, buena parte hecho con crédito. En esos términos, no parecería descabellada la elevación de la tasa en un momento de crisis financiera internacional, en especial en Europa.

No es del caso hacer un análisis de ortodoxia, pero lo que sí es claro es que la revaluación de la moneda está ligada al manejo de la economía, e incluso no es aventurado decir que es el resultado de un manejo consciente y racional para blindar la economía y garantizar la estabilidad de precios, fundamento del manejo que tiene el Banco de la República. Sorprendente o no, el mismo ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, con su estilo coloquial, ha dicho que todavía el dólar no está en el umbral del dolor, con lo cual da a entender que existe todavía un margen para que se aprecie la moneda y es poco lo que pueden hacer las autoridades.

El país y en general las economías latinoamericanas atraviesan un buen momento, y por primera vez en la historia están logrando enfrentar con autonomía  la crisis de las economías desarrolladas, lo cual no puede ser interpretado como una señal de enfermedad, sino de buena salud, y si se debe encontrar una solución a problemas como la pérdida de competitividad, no es bajando las defensas, sino fortaleciéndolas porque en la situación global de hoy nada se tiene asegurado.

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